jueves, 25 de marzo de 2010

CHOCOLITO A 100


Una de las imàgenes que mas me impactó cuando viajé a Talca después del funesto despertar del 27/02, fue la del letrero de helados que vi en el suelo al lado de los restos de pared del que colgaba. Recuerdo ese letrerito, era muy antiguo, llevaba años de años colgado frente al paradero de la 11 Oriente con 1 Sur. Vendían helados de agua, chocolitos y los inolvidables "Campeones". Se mantuvo firme en su lugar Inviernos y Veranos aferrado a su pared ofreciendo los helados a 100 pesos. Mas de alguna vez compré ahí cuando volvía del colegio al terminal de buses capeando el calor de las Primaveras talquinas. Hoy yace en el suelo, junto a los escombros que alguna vez fueron un local comercial que vendía helados y otras chucherías.
Tengo la esperanza de que algún día de estos lo veré colgado nuevamente a su pared y aunque esté lloviendo, haga frío o aparezca esa espesa niebla que envuelve Talca en Invierno no será impedimento para correr a comprar uno de esos heladitos de 100 pesos. O simplemente detenerme a mirar su coqueto balanceo.


* Fotografía: Talca, 11 Oriente/ 1 Sur (16/02/2010). Carola Rojas.

martes, 23 de marzo de 2010

Y se nos escapó la Primavera


Será que el invierno pilló desprevenida a la Primavera y le robó este dia??
O.. tal vez fué ella quien le prestó este día coquetamente como excusa para sentir su fría presencia... ?
Quien sabe, quien sabe.



En una noche tan fria como esta, sali a caminar por estas calles con nombres de pajaritos, y ahi los ví... coqueteando estaban el Invierno y la Primavera, bajo una Luna que se escondía tras las nubes. Ellos se miraban, pero no podian tocarse porque perderian su naturaleza de Frio y Calor y moririan en el primer beso.
Solo se miraban, y en esa interaccion se regalaban el alma entera. Fué entonces cuando el Invierno soltó una lágrima de lluvia que me cayó en la nariz, y luego otra y otra, y de esas gotas que calleron al suelo por amor, soledad, injusticia y rabia, un aroma tan agradable a tierra mojada comenzó a inundar ese momento. Yo solo cerré los ojos y disfruté. Me hizo recordar mil cosas. Mil Inviernos y Primaveras, mil lágrimas de lluvia y mil amaneceres. Fué en ese momento cuando quise tomarte de la mano y contarte mi historia. Tal vez solo tomarte la mano y apretarla tan fuerte para darme cuenta que eras real. O tal vez algo mas simple y mas complejo como invitarte a sentir como siento.
Sin embargo abri los ojos y estaba sola como es de costumbre.
Saqué de mi bolso mis cigarros Kent 4 y de mi bolsillo el encendedor rojo que quiero cambiar por uno mas bonito.
Enciendo un cigarro y me voy a casa.
Ya no hay aroma a tierra mojada.



*Fotografia: "Tango en sepia" Pedro Pacheco